Reflexiones en torno al parto humanizado

Cuando llegó mi turno, de pensar en mi embarazo, y en mi parto, me di cuenta que no sabía sobre “parto humanizado”,  , fue en ese momento en el que busqué, leí, me informé sobre el parto humanizado, conocí las recomendaciones de la OMS, aprendí sobre el papel de las doulas, los derechos de la mujer, el papel de la pareja, entre otras cosas.

Tuve la fortuna de poder escoger mi obstetra, quien nos acompañaría esos meses, a quien íbamos a confiar esta etapa que nos marca para siempre. Encontré una obstetra abanderada del parto humanizado, quien además de ese trato cercano, nos dio confianza en su formación profesional y académica. Paralelamente buscamos a nuestra doula y encontramos una que llevaba un camino recorrido en el tema, con la que tuvimos química y tuvimos acompañamiento durante todo el embarazo, parto y postparto.

Fue un parto acompañado, bonito, tranquilo, casi, casi como lo soñábamos, porque la pandemia nos cambió un poco los planes, pero sí fue un parto humanizado, y esto fue porque nos informamos, porque conocimos el panorama general, las posibilidades, decidimos lo que queríamos y buscamos acompañarnos de profesionales con los que lo podríamos lograr.

¿Y qué pienso ahora del parto humanizado?

2 años después de acompañar familias gestantes, este sigue siendo mi mayor objetivo, y lo que más transmito a las familias, la información es un regalo, la información aumenta la probabilidad de tener una “experiencia de parto positiva” como lo llama la OMS.

Todas las mujeres deberían conocer sobre esto, incluso antes de considerar si quieren o no ser madres, todas las mujeres deberían poder exigir sus derechos durante su embarazo y atención del parto, por supuesto, donde prime el bienestar del bebé y de la madre, y claro que hay gran responsabilidad en el sistema de salud, en los profesionales, pero también en nosotras, en las mujeres, en las familias gestantes, de tener interés en informarse, en aprender y así poder pedir, solicitar, que sus deseos sean respetados durante su embarazo, su trabajo de parto y su parto. Todas las mujeres tienen derecho a tener una “experiencia de parto positiva”, sin importar la vía del parto,  su seguro de salud, el lugar de nacimiento. 

Por nuestra parte, desde Zoi, nos comprometemos a seguir llevando el mensaje, con el rigor académico que nos caracteriza, y la empatía que siempre nos acompaña.

¿Qué piensan? ¿Consideran que las mujeres, las familias, tenemos responsabilidad en tener un parto humanizado?

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